Emergencia Climática

Recomendamos el artículo publicado en
https://portaldeandalucia.org/opinion/emergencia-climatica/ por el catedrático jubilidado de Economía Ecológica Manuel Delgado. Es imprescindible atender a las causas si queremos acertar con las propuestas para hacer frente al titánico reto al que nos enfrentamos

Dibujo y diseño de Rocío Curto, estudiante de arquitectura de la Universidad de Sevilla

Extracto:

«Desde el Protocolo de Kyoto, firmado en 1997, se vienen prometiendo reducciones de las emisiones de CO2 que no han pasado de la retórica. Las emisiones no han dejado de crecer tendencialmente desde que hay registros en los años 60. En concreto, tres años después del Acuerdo de Paris de 2015, que volvió a despertar todas las expectativas mediáticas de que “esta vez ya sí”, en el año 2018 las cantidades de CO2 emitidas han alcanzado su máximo histórico.

Esta inoperancia hay que relacionarla con uno de esos juegos de prestidigitación a los que el poder ya nos tiene acostumbrados. Es en gran medida resultado de centrar la atención en los síntomas y “desentender”, no de manera inocente ni neutra, las raíces del problema. Porque no cabe preocuparse de los residuos o vertidos a la atmósfera sin ocuparse de la gestión y el uso que se hace de los materiales y energía extraídos que los originan. El problema son las extracciones antes que las emisiones.

Pero poner ahí el foco sería alumbrar sobre uno de los rasgos esenciales de la modernidad y el capitalismo: su carácter extractivo. Supondría aceptar y poner en evidencia que, para poder atender sus necesidades de reproducción y expansión, los procesos de acumulación de capital requieren cantidades crecientes de materiales y energía. Necesitan la explotación y apropiación a gran escala de la naturaleza. Esta necesidad es la que ha llevado a que, desde los inicios del capitalismo, la cantidad de materiales y energía utilizados no haya parado de crecer. En los últimos cincuenta años lo ha hecho de forma exponencial, de modo que, mientras los discursos oficiales se rellenaban con el término “sostenibilidad”, los requerimientos de materiales y energía se han multiplicado por cuatro. Cada vez se necesita utilizar más “recursos naturales” por unidad monetaria de PIB. La realidad ha discurrido por un camino en el que el conflicto entre economía y naturaleza está llegando al límite. Estamos al borde del precipicio ecológico, que viene siendo al mismo tiempo precipicio social».

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